La PalabraAgeo 1, 1-8
El año segundo del rey Darío, el día primero del mes sexto, la palabra del Señor fue dirigida a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judá, y a Josué, hijo de Josadac, sumo sacerdote, por medio del profeta Ageo:
«Esto dice el Señor del universo: Este pueblo anda diciendo:
"No es momento de ponerse a construir la casa del Señor"».
La palabra del Señor vino por medio del profeta Ageo:
«¿Y es momento de vivir en casas lujosas mientras el templo es una ruina?
Ahora pues, esto dice el Señor del universo:
Pensad bien en vuestra situación. Sembrasteis mucho, y recogisteis poco, coméis y no os llenáis; bebéis y seguís con sed; os vestís y no entráis en calor; el trabajador guarda su salario en saco roto.
Esto dice el Señor del universo: Pensad bien en vuestra situación. Subid al monte, traed madera, construid el templo. Me complaceré en él y seré glorificado, dice el Señor».
PlegariaBendito seas, Señor, que has querido ser uno conmigo.
Gracias, por tu plan de amor y la vida nueva que nos das.
El mundo no te puede ver ni recibir, no te puede conocer.
Pero nosotros te conocemos y vivimos en tí.
Nos llenas de paz, de gozo y de amor en tu presencia.
Ahora sabemos que Jesús y tú Padre, sois uno.
Y por el Espíritu somos uno contigo.
Unidos a ti damos fruto.
Tenemos una alegría que nada ni nadie nos puede quitar.
Conocemos tu amor.
Queremos vivir tu vida, ser templo tuyo, como tú vives la nuestra.
Gloria a tí, Señor.